
Gracias a los códices y fuentes de la época colonial temprana sabemos que las danzas y la música eran centrales en la vida y cosmogonía de los pueblos en diversos territorios de lo que hoy conocemos como México. Cada espacio social tenía un tiempo ritual, por lo tanto la música estaba presente en centros ceremoniales, guardias nocturnas, observación astronómica, danzas circulares, etc. Cada momento tenía su rítmica, su forma auditiva para contemplar la acción colectiva. En esa filosofía de los pueblos prehispánicos de no separar la vida en segmentos, la música percusiva y ritual envolvía el cotidiano. La flor y el canto (in xóchitl, in cuícatl) eran parte de la comunidad y de sus cambios (incluídas las guerras). Las danzas tenían una conexión con lo divino, permitían acercarse y evocar con agradecimiento a las diferentes manifestaciones de lo espiritual y de lo innombrable. Aunque muchas tradiciones se perdieron con el saqueo y la invasión a los pueblos originarios, se resiste y se cuidan formas de vida ancestral. Una de las resistencias más evidentes se refleja en la música ceremonial desplegada en plazas, parques y eventos masivos. Si bien estamos reinterpretando y renovando tradiciones, de vez en cuando se abren puertas que nos pueden acercar a lo antiguo, a lo que perdura. De formas muy diversas esos sonidos y ritmos tradicionales impregnaron las festividades populares hasta alcanzar a los sonideros y primeros djs de este país. El Tribal mexicano es una expresión de lo que llamamos el Paisaje Futuro Mexicano, revive ideas, juega con la idea de futuro, pero se asienta en la cultura local. Sabotaje Media y Chequera Records presentan PFM: Son Dioses Tribales. Un paseo por el Tribal Mexicano. ¡Celebrando el vinilo curado por Rosa Pistola! Jueves 12 de Noviembre 10PM @CHICO Con Apoyo de: Trucha Soul y NYEGE NYEGE TAPES Flyer: @ansiedadmil