
Ya nos avisaron que con shego no se jugaba… y miau viene a confirmarlo. Tres zarpazos en forma de canción donde el dolor, el rencor, la dulzura y una buena dosis de mala leche se mezclan sin pedir permiso. Guitarras, ironía, heridas abiertas y coros rabiosos que en directo prometen convertirse en algo todavía más grande. Así que si quieres comprobar de qué son capaces cuando tienen un escenario delante, el próximo capítulo se escribe en Paral·lel 62. Allí estará shego, lista para repartir zarpazos.