
Contundencia y vulnerabilidad. Revolución y caricia. El ruido del post-punk y el silencio de la ternura radical. El individualismo feroz y la salvación colectiva. La trayectoria de Carles Caselles (Pego, ex-Smoking Souls) da un giro de guión necesario y valiente para dar vida a Romàntic Dimoni. Este nuevo alter ego no es solo un seudónimo, sino una trinchera emocional donde el artista se despoja de su pasado para construir un discurso donde el rock se convierte en un acto de cuidado y la lírica, en un posicionamiento político. Si en su etapa anterior Caselles ya había demostrado una capacidad innata para conectar con las masas, en RO.DI se descubre como un creador más conceptual, libre y ambicioso. El suyo es un perfil que huye de las etiquetas convencionales para habitar una encrucijada sonora donde el peso del post-punk anglosajón convive con una dulzura melódica casi artesanal. No se trata de hacer música, sino de orquestar un manifiesto: el amor contra la máquina. En un mundo dominado por la inmediatez digital y los egos desmesurados, RO.DI propone la ternura como el arma de destrucción masiva definitiva contra el sistema. Con Primer Moviment, Carles Caselles no solo inicia una nueva carrera; funda una nueva mitología sonora donde el demonio ya no es el mal, sino aquel que se atreve a amar en tiempos de colapso. La ternura ha vuelto para vencer.